Cooperación suiza presentará línea de crédito ambiental para empresas en Perú

Fuente: www.eco-book.net

Autor: Diario el Pais.cr

EFE. La cooperación suiza en Perú y el Centro de Ecoeficiencia y Responsabilidad Social (CER) presentarán mañana ante empresarios reunidos en la ciudad peruana de Chiclayo una línea de crédito dirigida a firmas que respetan el medio ambiente, anunció este martes una nota de prensa de los promotores.

El objetivo de la llamada Línea de Crédito Ambiental (LCA) es promover la competitividad y una producción más limpia entre las empresas que operan en Perú, ofreciendo un ventajoso crédito con garantías gratuitas y reembolsos de hasta el 25% del préstamo a aquellos proyectos que demuestren una correcta política ambiental.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la cooperación suiza mientras que el Centro de Ecoeficiencia y Responsabilidad Social, que opera la ONG Grupo Gea, se ocupa de la ejecución del proyecto y de verificar el cumplimiento de los requisitos.

Según la información entregada, hasta el momento ya se han concedido créditos a 14 empresas a nivel nacional por un valor total de tres millones de dólares.

La LCA será presentada mañana en la ciudad de Chiclayo (noroeste de Perú), en un evento convocado por el gobierno regional de Lambayeque y la Cámara de Comercio y Producción de dicha región.

El evento se realizará en el marco del encuentro empresarial “Financiamiento para la competitividad empresarial ambiental”, en el que se explicará el procedimiento para acceder a los créditos.

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Levi´s presenta nuevos jeans ecológicos

Fuente: www.enbuenasmanos.com

Autor: Desconocido

 

Levi´s presenta nuevos jeans ecológicos. Preocupada por satisfacer las necesidades sus consumidores y evitar más daños al medio ambiente, la tradicional compañía de denim Levi´s ha lanzado una nueva línea de jeans, llamada WaterLess.

¿La particularidad de estas prendas? Para producir los jeans verdes de Levi´s se necesita un 28% menos de agua que lo utilizado para el denim tradicional. Como la firma producirá alrededor de un millón y medio de pantalones para la próxima primavera, se calcula que el ahorro será de unos 16 millones de litros de agua.

Hace tiempo que Levi´s venía pensando en cómo optimizar su producción y adaptarla a estos tiempos de preservación ambiental: en el año 2007 la compañía analizó los recursos necesarios para producir su tradicional modelo 501, y concluyó que durante todo el ciclo de vida útil de estos pantalones se gastan unos 3.480 litros de agua.

Levi´s planea adoptar el sistema waterless para todos sus jeans, y según se ha divulgado, pretende próximamente ayudar a que las poblaciones más carenciadas puedan acceder a todos los litros de agua que se ahorrarán de ahora en más con la adopción de este nuevo proceso.

Ecoturismo y Desarrollo Sostenible

Fuente: www.enbuenasmanos.com

Autor: Desconocido

 

El ecoturismo tiene un impacto económico como sector particular y como parte de la actividad turística en general. Por su naturaleza, el ecoturismo estimula, a la vez que da cabida al nacimiento de micro, pequeños y medianos negocios, tanto rurales como urbanos.

El turismo de masas implica inversiones que involucran cuantiosos recursos: tierras, construcciones de hoteles, muelles, terrenos de golf y aeropuertos. Además, estas inversiones no son reversibles ni pueden ser transferidas hacia otros sectores. Mas, el turismo de visitantes extranjeros, tal como se ha desarrollado hasta ahora, tiende a ser estacional. El ecoturismo se puede practicar con una inversión pequeña, en micro unidades, y, por tanto, es más asequible y de menores riesgos, al tiempo que puede contribuir al desarrollo social, en un ambiente de mayor redistribución y más equidad.

El ecoturismo involucra un mercado más amplio y permanente: el de los turistas extranjeros y el de los nativos o residentes en el país. Tiene más potencial para crecer. Una parte importante de los dominicanos, tal como sucede con los ciudadanos del mundo, en un país más que en otros, son consumidores de servicios turísticos y de bienes tangibles que provee la producción. El vínculo entre el ecoturismo y la producción es estrecho, por cuanto estimula a incrementar la oferta nacional, en bienes tradicionales y en productos nuevos producidos con el ingenio y particularidades locales.

Así, pues, el ecoturismo incrementa la producción de bienes y servicios, genera empleos e ingresos.

El ecoturismo es, además, parte integral del turismo y, como tal, puede surtir el impacto socio-económico nacional que es propio a ese sector: producción de bienes, auge de servicios, del comercio mayorista y detallista, de las finanzas, creación de empleos, ingresos, divisas, ahorro e inversión, y mejoría de los servicios públicos.

El ecoturismo puede contribuir al desarrollo cuantitativo y cualitativo de uno de los sectores más importantes de la economía: el turismo. Contribuye en efecto a darle un carácter sostenible, en términos sociales y ambientales.

El ecoturismo, asociado al turismo de masas “este último manejado con criterios cada vez más racionales y sostenibles”, y como parte de la variedad y diversidad de las prestaciones y servicios que reciben los turistas, puede convertirse en un factor de mantenimiento y fortalecimiento del turismo tradicional. Debido a que el número de personas que viaja en el mundo buscando un contacto con la naturaleza y con las poblaciones autóctonas es cada vez mayor y tiene un crecimiento relativo superior al turismo de masas, el desarrollo del ecoturismo puede, entre otros elementos, imprimirle un significativo impulso a la actividad turística en general.

Por su creciente aporte al proceso de producción y generación de ingresos en la República Dominicana, tanto internos como en divisas, su contribución al empleo interno de fuerzas productivas, sobre todo humanas, y al logro de una participación relativamente ventajosa en el mercado mundial, el turismo es actualmente uno de los sectores más importantes de la economía dominicana. Su carácter dinámico, siendo un sector que conoce un crecimiento sostenido desde hace algunos veinte años, y el potencial de crecimiento que aún queda por desarrollar, confiere al turismo aún mayor importancia y muy buenas perspectivas.

Sin embargo, el desarrollo del turismo no está respetando en gran medida los criterios de la sostenibilidad o del desarrollo duradero. Por el uso irracional de los recursos naturales sobre los cuales reposa -costas, playas, biodiversidad marina- y la ausencia de una protección adecuada del medio ambiente en los escenarios en los cuales se desenvuelve, el turismo está poniendo en peligro no sólo su estabilidad, como sector que hace grandes contribuciones a la vida económica y social nacional, sino que amenaza con desperdiciar el gran potencial que presenta para su futuro desarrollo.

Las causas son diversas y existen desde hace varios años. Están vinculadas, entre otros elementos, a la ausencia de política turística, a la expansión del sistema “todo incluido”, al incremento de las importaciones que genera el turismo; al hecho de que el criterio de rentabilidad, en muchos casos, no va acompañado del criterio de calidad; a la debilidad de la promoción, y a factores de otra índole.

El conjunto de elementos que mayor influencia tiene sobre su falta de sostenibilidad es, sin lugar a dudas, de orden ambiental. El deterioro de los ecosistemas costeros y marinos, así como la contaminación de las costas y la debilidad de las acciones que se llevan a cabo en materia de saneamiento ambiental, pueden conducir al turismo no sólo a la pérdida de su competitividad frente a otros destinos en el Caribe, sino simplemente a su autodestrucción.

El éxito de varios complejos que vinculan la actividad turística con la puesta en valor y protección del entorno ambiental debe ser tomado como referencia y ejemplo para superar esa situación.

El Estado no puede ver al turismo como simple generador de divisas. La empresa turística no puede tener solamente como estímulo para su establecimiento la alta rentabilidad que pueda producir, sino que debe recordar la raíz conceptual y literal del turismo como actividad que “estrecha los lazos culturales y de amor entre los pueblos”, y que fomenta “la educación, sólida y fecunda, sobre la defensa de la flora y la fauna”.

La débil participación de la población local en la actividad turística y, por lo tanto, en la obtención de los beneficios de la misma es otro factor que limita considerablemente el alcance y la estabilidad del turismo.

El sistema “todo incluido”, que se está generalizando, minimiza el aporte en divisas al país y desvincula el turismo de las comunidades donde se desarrolla.

El turismo de masas pone en relación un país o instituciones llamadas emisoras con países receptores. Hoy en día, la exacerbación de la competencia conlleva a que las instituciones emisoras, como los “tour operadores” y agencias de viajes, tiendan a quedarse con una parte cada vez más importante de los ingresos generados por el turismo, y que el propio flujo turístico escape al control del país.

El ecoturismo contrarresta en gran medida esa tendencia, beneficiando tanto a las empresas turísticas tradicionales nativas como a los nuevos beneficiarios, ya que ejerce sus efectos multiplicadores en las distintas zonas que se desarrolla, a la vez que prolonga la estadía del turista extranjero. Esto adquiriría mayor fuerza con el establecimiento de una red de pequeños hoteles, albergues, fondas, paradores, centros de artesanía, museos y grupos artísticos, elementos todos imbuidos de sus particularidades locales.

El dinero que se extrae de todas esas actividades se puede consagrar, en parte, al mantenimiento, a la limpieza y al florecimiento de la naturaleza, de las ciudades y de las casas, y construcciones comunitarias de nuestros habitantes del campo, sin lo cual el turista no se siente atraído a realizar su visita y, mucho menos, a repetir su estadía o a promover al país ante los suyos.

 

Turismo sostenible. Consejos para viajar de forma responsable

Fuente: www.suite101.net

Autor: Ester Pérez Quiroga

Fecha: 15/05/2010

Cada vez más viajeros son conscientes de que se puede descubrir el mundo sin dañarlo y se proponen cambiar su forma de pasar las vacaciones este verano. El turismo de masas implica grandes inversiones y recursos que con frecuencia no siguen criterios de sostenibilidad, especialmente en lo que respecta al respeto del medioambiente. Por ello, las propuestas de asociaciones y empresas preocupadas por el planeta están ganado terreno en la oferta turística.

En el I Encuentro Internacional sobre Turismo Justo, que tuvo lugar en la ciudad española de Torremolinos en 2006, se definió el turismo responsable como “todo producto turístico específico o sistema de producción turística en el que los turistas, actores y proveedores locales asumen una responsabilidad respecto a los destinos de acogida desde el punto de vista medioambiental, cultural, social y de viabilidad económica, reconociéndose el papel central de la comunidad local”.

Siguiendo estos principios, el turismo responsable por parte de las políticas de cada país y las asociaciones internacionales favorecerá el desarrollo sostenible de este sector, tanto a nivel social como ambiental. También el turista, a nivel individual, puede contribuir a mantener el mundo más equilibrado.

El turismo responsable o ecoturismo empieza por la información

Todas las elecciones que se realizan al preparar un viaje influyen. Al contrario de lo que se piensa, ser un turista responsable no significa renunciar a la calidad y las comodidades ni gastar más. Cualquier turista y cualquier destino pueden ser responsables si eligen el lugar, el alojamiento y la agencia que buscan proteger el medioambiente y beneficiar la comunidad y la cultura local.

Para tomar una decisión bien informada los recursos de Internet son la fuerte más accesible, con cientos de páginas sobre turismo responsableturismo sostenibleecoturismo, como Viajes responsables o el Instituto de Turismo Responsable. Las guías de turismo también suelen dar información sobre temas sociales, políticos y medioambientales que conviene leer antes de reservar.

Para completar toda la información, la Sociedad Internacional de Ecoturismo recomienda contactar directamente “las agencias de viajes que tienen información de primera mano sobre los lugares que te interesan y controlar las webs de todos los alojamientos“. Hacer preguntas sobre el porcentaje de gente local contratada o el apoyo a proyectos locales demostrará que se es un consumidor responsable y ayudará a obtener respuestas precisas.

Certificaciones medioambientales para favorecer el desarollo sostenible

Además de estos pasos, existen certificaciones que se conceden a las industrias más responsables, como Ecolabel en Europa o EarthCheck a nivel mundial, que ayudan a conocer las empresas que más atención prestan al impacto social y medioambiental de su negocio.

Algunas páginas web como DestiNet, que contiene más de 60 links a certificaciones de turismo sostenible de todo el mundo, o la del estándar Green Globe evitan la confusión que puede crear el exceso de publicidad ecológica.

Qué hacer para viajar de forma responsable: el respeto por la comunidad local

En cualquier viaje, conviene adaptarse lo más posible al lugar en el que se pasan las vacaciones, pero si se quiere minimizar el impacto negativo en la cultura, la economía y el ambiente, esta regla es aún más fundamental.

Actos sencillos como aprender algunas palabras de la lengua local si estamos en el extranjero, vestirse adecuadamente a las costumbres locales o respetar la privacidad a la hora de entrar en lugares sagrados o hacer fotos son sencillas prácticas de uso común.

Cuanto más se aproveche para integrarse y consumir productos locales, como los mercados, los guías turísticos y los hoteles, mejor se conoce el lugar que se visita y más responsable se vuelve el viaje. Además, las medidas de ahorro de agua y luz que se tienen en cuenta en casa siguen vigentes durante los viajes.

También conviene evitar el exceso de equipaje, porque acabará convirtiéndose en un desperdicio en el lugar que nos encontremos, y prestar atención a la política del alojamiento. Por ejemplo, muchos hoteles indican el lugar en el que dejar las toallas usadas para evitar mezclarlas con las limpias y disminuir los lavados innecesarios.

Respetar los senderos marcados, no molestar ni alterar la fauna y flora local y, por supuesto, no comprar productos hechos con especies protegidas ni aceptar precios excesivos por recuerdos turísticos son otras medidas que contribuyen a desarrollar la conciencia y el respeto por la riqueza natural.

El turismo alternativo viaja en transporte público

El transporte es una de las actividades del viaje que supone un mayor impacto en la contaminación. Los vuelos constituyen un10% de la emisión de gases mundial y no son extensibles a toda la población del planeta. Es mejor optar por medios de transporte menos contaminantes como el tren, el barco o el autobús, así como permanecer más tiempo en un destino en lugar de realizar varios viajes cortos.

Igualmente, durante el viaje es preferible utilizar medios de transporte público y sistemas alternativos como la bicicleta, el camello o el caballo para desplazarse cuando no se puede ir a pie.

Viajar de forma responsable es una tendencia cada vez más difundida que requiere un cambio de conciencia y una mayor visión de futuro, tanto a nivel personal como dentro de las instituciones nacionales e internacionales. No es sólo una moda de viajes ecológicos, sino la forma más eficaz para conocer el destino elegido y protegerlo.

Trends in International Volunteerism – 2011

Fuente: www.go-volunteerabroad.com

Autor: Sarah Palmer

As volunteering abroad becomes more popular, it’s interesting to examine who are taking these trips, why they go, and what they do. From these trends we can speculate about the future of international volunteerism.

Two recent studies aim to address these issues, one from the perspective of volunteers, and the other from the perspective of organizations. The first study by PlaneterraGAP Adventures, and the International Ecotourism Society focuses on current and former volunteer travelers, and the second study by Lasso Communicationsaddresses the tour groups—organizations that place volunteers worldwide.

From the Volunteer’s Perspective

Voluntourism: Give a Little, Gain a Lot (PDF) by Planeterra, GAP Adventures, and the International Ecotourism Society collected 1,073 responses from current and former volunteer travelers in more than 70 countries. Respondents initially completed an online survey, which later was followed by an in-depth interview conducted by the survey’s researchers.

Of those interviewed, 60% were female and 40% were male. Most were between the ages of 20 and 29, and more than two-thirds held an undergraduate or graduate degree. 72% were employed full-time, while 16% were students at the time of the survey. Most volunteers polled were single and did not have children, and as of April 2010, one-third of the respondents took at least five international trips within the past five years.

When asked to rank the areas they wanted to visit, the most popular options were:

• South America (71%)
• Central America (63%)
• Africa (60%)
• Asia (59%)

The region in which the volunteer travelers lived affected their choices of where to go; for example, U.S. based volunteers were more likely to choose multiple locations such as South and Central America, while those from Africa and Asia expressed interest only in their own regions.

The most popular types of work included:

• Environmental conservation (69%)
• Community tourism (63%)
• Community development (61%)
• Wildlife (55%)

Volunteer trends in 2011
Community development volunteers

95% of those polled expressed interest in traveling for at least one week or longer. Of current volunteers, 46% wished to be on the road for a month or longer, while only 29% of prospective volunteers wanted the same. Those aged 20 to 29 and 60+ were more willing to travel longer.

As for what to expect on a volunteer trip, 56% had no preference for a particular number of additional volunteers to work with, and 43% expressed no preference in type of accommodation. Most respondents wanted to devote roughly 60% of their time to volunteering, and nearly two-thirds wished to spend less than $1,500 on the trip.

In choosing a volunteer program, the most important factors were the organization’s experience, reputation, price, and where and how the volunteer’s money was spent. More than three quarters of current volunteers would recommend a similar trip to a friend, and 87% expressed interest in returning to the same project site, or even embarking on another volunteer trip.

From the Organization’s Perspective

In the State of the Volunteer Travel Industry, 2009 (PDF), Lasso Communications surveyed 28 volunteer travel organizations that sent American volunteers to other countries, that were secular, that charged a fee to volunteer, and that placed participants on at least four days’ volunteering-only projects.

At the time of the survey, these organizations had sent 20,089 volunteers abroad, and found the most popular countries their participants wanted to visit were:

• Peru (16%)
• Costa Rica (15%)
• Australia (13%)
• South Africa (12%)

Furthermore, the most often requested projects by volunteer travelers were:

• Teaching (22%)
• Building (22%)
• Community development, including childcare (18%)
• Conservation (17%)

While the survey didn’t quite touch on what drove individuals to volunteer, it did find that most organizations thought volunteer travel was experiencing an upswing in popularity, and would continue to grow in the future.

Why Costa Rica Is a Winning Brand

Fuente: www.huffingtonpost.com

Autor: Dorie Clark

Fecha: 20/01/2011

I recently returned from a trip to Costa Rica — and along the way, discovered that almost everyone I know has either traveled there recently or has it at the top of their list. How did this tiny Central American country of four million people become such a tourist juggernaut, drawing close to two million annual visitors? The secret lies in Costa Rica’s use of four branding principles.

1. Your Brand = Your Unique Strengths. In developing a brand, you always want to start by identifying your unique competitive advantage. In the case of Costa Rica (which covers a miniscule .03% of the Earth’s surface), it’s the concentration of biodiversity, with 4% of the world’s plants and animals (over 500,000 species). In fact, it’s considered to be one of the 20 most biodiverse countries in the world — catnip for nature lovers, who have been lured by canopy tours (aka “ziplines”), kayaking, volcanoes, and rainforest walks.
2. Exploit Your Competitive Advantage. If you’ve got a powerful strength in the marketplace, beat it like a drum. Other countries have rainforests and nice climates, too, but Costa Rica has used every opportunity to reinforce its branding as the nature destination, from the tourist board’s slogan (“No Artificial Ingredients”) to a commitment to environmental causes and policies. In fact, Costa Rica launched a network of national parks in the 1970s, which now cover more than a quarter of its land. And the country (which first implemented a carbon tax in 1997) has set the ambitious goal of becoming entirelycarbon neutral by 2021.
3. Guard Against “Too Much of a Good Thing.” Costa Rica loves the benefits of international tourism, which has been the nation’s #1 driver of foreign exchange since the early 1990s. But there are risks that come with such popularity (as Yogi Berra famously said, “No one goes there any more; it’s too crowded.”). Ecotourism is predicated on access to fragile and sensitive areas, which don’t look kindly on too many Nikon-toting tourists tromping around (yet the government hopes to reach 2.5 million visitors by 2014). And the Guanacaste province, one of the key areas designated for tourist development by the Costa Rican government in the late 1970s, is notoriously dry — a challenge when you have to entertain guests at high-end resorts like the Four Seasons, replete with a water-sucking championship golf course. This is going to be a challenge for Costa Rica to balance moving forward.
4. Protect Your Flank. Finally, another way that Costa Rica has been successful in the past is ensuring that no side issues (read: civil wars, drug running, or armed gangs) dampen its core brand dominance in ecotourism. Just as a business executive who is a masterful leader and strategic thinker can be undone by weakness in another area (he can’t operate a computer and therefore can’t communicate with clients), no one’s going to be interested in seeing monkeys in the rainforest if they’re afraid of getting kidnapped. Fortunately, Costa Rica has taken bold steps to shore up its flank, including strong funding for education and completely eliminating its military.

Have you been to Costa Rica? Do you want to? If yes, it’s likely because they’ve executed these four key branding steps well. What do you think?

FITUR 2011 refleja la recuperación del sector turístico

Fuente: www.boletin-turistico.com

Fecha: 17/01/2011

La trigésima primera edición de la Feria Internacional de Turismo, FITUR, organizada por IFEMA será inaugurada por su Majestad la Reina Doña Sofía el próximo miércoles 19 de enero a las 11.00 horas. Desde ese día, y hasta el próximo 23 de enero, FITUR reflejará la recuperación del sector turístico, una reactivación avalada por datos como las previsiones de la Organización Mundial del Turismo, que prevé incrementos de entre el 5 y el 6% en el sector al finalizar 2010, o las cifras adelantadas por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que concluyen el pasado ejercicio con un crecimiento del 1,4%.

A pocos días de inauguración del Salón, FITUR ha confirmado la participación de más de 10.500 empresas, originarias de 166 países y/o regiones. De esta forma, la oferta del certamen ocupará 10 pabellones de la Feria de Madrid, alcanzando los 75.000 metros cuadrados netos de exposición. Entre estos datos destaca el crecimiento del 2% registrado en el área empresarial, lo que hace confiar en la recuperación del mercado, a la vez que demuestra la importancia de FITUR como plataforma comercial. El incremento de las compañías participantes se refleja en la Feria con el regreso de algunas firmas como el proveedor tecnológico AMADEUS, el grupo hotelero ACCOR y la compañía de alquiler de coches NATIONAL ATESA, entre otros. A ellos se suma la vuelta a FITUR con stand propio de IBERIA, la aerolínea de referencia para el mercado español.

Asimismo, FITUR 2011 acoge la llegada, por primera vez, de algunos destinos, como REPÚBLICA DEL CONGO y PAKISTÁN, además de nuevas representaciones oficiales como las de NUEVA ZELANDA, LÍBANO y SUDÁFRICA, lo que demuestra su confianza en FITUR como plataforma de promoción de primer orden para sus propuestas turísticas. Un hecho que avala también el crecimiento de la participación de algunos expositores incondicionales de la Feria, como es el caso de la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA) que, para la edición 2011, ha aumentado su ya importante representación en el Salón un 24%, respecto a la última convocatoria.

ESPEJO DEL MERCADO

En los datos que se desprenden del informe realizado con motivo de la reunión del Comité Organizador de FITUR 2011, y que han presentado en rueda de prensa Luis Eduardo Cortés, presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA; Antonio Vázquez, presidente del Comité Organizador de FITUR y de la aerolínea IBERIA; Fermín Lucas, director general de IFEMA; y Ana Larrañaga, directora de FITUR, se observa cómo la próxima convocatoria de la Feria refleja también la evolución turística de determinadas áreas emergentes. Entre otras, crece la participación en algunos de los mercados que mejor comportamiento han manifestado durante la recesión económica, como ocurre con Asia-Pacífico, que incrementa su presencia un 4%; y el Norte de África y Oriente Próximo, que aumenta un 3%.

Junto al desarrollo de la presencia de las industrias turísticas más incipientes, destaca el crecimiento también de la participación de mercados más consolidados, como el europeo, cuya representación sube un 5%.

DINAMIZACIÓN DE LA INDUSTRIA

En este contexto, la Organización del certamen se muestra optimista con los resultados de la Feria, ya que aún queda por delante uno de los meses más dinámicos de comercialización, cuando se asignan peticiones de última hora.

Además de la significativa respuesta empresarial que dibujan las cifras de participación,  las numerosas novedades y actividades preparadas para la próxima edición, hacen prever una convocatoria donde se reflejará la dinamización del mercado y su recuperación, y donde la Feria servirá como plataforma multiplicadora de negocio.

Con este objetivo de favorecer las transacciones comerciales, el certamen, que cuenta con el canal de noticias CNN como televisión oficial internacional, inaugura FITUR LGBT, un espacio que reunirá los programas dirigidos al colectivo de lesbianas, gays, homosexuales y transexuales, uno de los segmentos del mercado turístico con mayor potencial de desarrollo. Esta propuesta que se suma a iniciativas convocadas por primera vez el año pasado y que, dada su extraordinaria acogida, celebran su segunda edición en 2011, como RECEPTIVO ESPAÑA, el apartado del Salón dedicado a los programas que promueven España como destino turístico; y de INVESTOUR, un foro que se organiza en colaboración con la organización Mundial del Turismo (OMT), y que pretende incentivar las inversiones de las empresas españolas en África para favorecer el desarrollo, a través del turismo, de las áreas más desfavorecidas. En esta edición, se alentará la participación, de los países pertenecientes al Southern African Development Community (SADC). También junto a la OMT y al Patronato de Turismo de Madrid, se organiza FITUR GREEN, un espacio que combina el área de exposición con unas jornadas para favorecer la implantación de sistemas más sostenibles en los alojamientos turísticos.

Y con el fin de favorecer las transacciones en otros segmentos turísticos de gran interés: el de los viajes de negocios, el monográfico FITUR CONGRESOS se convierte en esta edición 2011 en FITUR MEETINGS & EVENTS, elworkshop dedicado a viajes de reuniones, incentivos, congresos y eventos. La nueva denominación aglutina a todos los mercados que participan de este tipo de turismo. Además, se reduce la convocatoria a una jornada, la del 18 de enero y se pone el acento en el potencial inversor de los compradores seleccionados por TURESPAÑA. En definitiva, se subraya la eficacia y la calidad de los participantes para que el encuentro resulte los más provechoso posible.

Esta edición, además, FITUR ha querido unirse a la iniciativa solidaria MASSIVEGOOD, a la que ya contribuyen múltiples empresas y organismos del sector turístico. De esta forma, durante la Feria se promoverá la campaña Niños sin Malaria, impulsada por MASSIVEGOOD y Cruz Roja Española, una iniciativa que pretende concienciar y recaudar fondos para el diagnóstico, tratamiento y prevención de esta enfermedad en África.

MULTIPLICAR LOS CANALES

Conscientes de la importancia de las nuevas tecnologías, en esta edición FITUR ha potenciado su presencia en las redes sociales. Ahora, a su perfil de Facebook y su presencia en Youtube, se suma el blog de su Webwww.fitur.es que recoge los comentarios de profesionales del turismo sobre temas de actualidad del sector; y, también con el fin de fomentar el debate sobre la industria, se ha abierto un espacio en Linked In y otro en Twitter, mientras que las imágenes de la Feria se podrán compartir a través de Flickr. Unas iniciativas promovidas con el objetivo de multiplicar los contactos entre todos los que hacen FITUR: organización, profesionales, público, Administraciones…

FITUR pretende también aumentar la interacción y la intervención del público en la Feria, para ello, junto a primera red social de viajeros MINUBE.com, se organiza la Gymkhana Viajera, que el sábado 22 y el domingo 23 de enero, invitará a los más aventureros a descubrir los destinos presentes en FITUR a través de un juego de pistas donde ganar interesantes premios. Los visitantes podrán, además, compartir sus experiencias de viaje en el Speaker’s Corner, unas intervenciones que se mostrarán a través de pantallas estratégicamente situadas en los pabellones de la Feria. Estas iniciativas se unen a las que desde la última edición se convocan con MINUBE.com: la QUEDADA FITUR, que reúne a los viajeros para compartir recomendaciones sobre destinos y rutas, así como los puntos de información que, atendidos por los especialistas de MINUBE facilitarán la visita a los potenciales turistas por los pabellones de IFEMA, indicándoles dónde encontrar el tipo de ofertas que buscan, los programas que más le interesan o la oferta de los países que pretenden visitar en sus próximas vacaciones.

Asimismo, se organiza el I Maratón de Folklore Interactivo, que con el slogan Folklorearte con nosotros pretende crear un nuevo espacio interactivo, lúdico y cultural y que es una evolución del tradicional Festival Folclórico de los Pueblos del Mundo, que tanto éxito ha tenido en estos años. Esta iniciativa combinará las actuaciones con los talleres donde el público podrá aprender técnicas de percusión, canto o artesanía.

En definitiva, entre el 19 y el 23 de enero, FITUR se convierte en el escenario clave  para que, tanto profesionales como público de fin de semana, conozcan las tendencias más innovadoras del turismo, multipliquen su negocio y disfruten al máximo de la preparación de sus próximos viajes.

Los días dedicados a los profesionales, del miércoles 19 y el viernes de 21 de enero, FITUR 2011  abrirá sus puertas en horario ininterrumpido de 10.00 a 19.00 horas. Mientras que con la llegada del público general el sábado 22 y el domingo 23 de enero la Feria amplia una hora su horario: de 10.00 a 20.00 horas.

Turismo sostenible

Fuente: http://www.ecodes.org

Autor: Anabel Pequeno

La Organización Mundial del Turismo (OMT), en base a la definición de desarrollo sostenible establecido por el Informe Brundtland, afirma que:

“El desarrollo del Turismo Sostenible responde a las necesidades de los turistas y de las regiones anfitrionas presentes, a la vez que protege y mejora las oportunidades del futuro. Está enfocado hacia la gestión de todos los recursos de manera que satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas, y a la vez que respeten la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de soporte de la vida”.

No cabe duda que en los últimos años, motivado por la creciente sensibilidad social por el medio ambiente, el turismo ha experimentado una serie de cambios tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda.

La sociedad cansada de los efectos negativos ambientales, sociales y culturales originados por el turismo de masas, reclama espacios en los que el impacto sobre el medio ambiente sea menor, y exista una mayor integración con las características sociales y culturales locales. Los lugares de destino buscan otras vías de desarrollo que permitan reducir la huella del turismo sobre el entorno y garanticen una mayor coherencia entre las necesidades del turista y las de la población local.

Estamos en un error si consideramos el turismo como una actividad económica aislada que funciona de manera independiente. De hecho, el turismo interrelaciona continuamente con otros sectores de la economía, a través de los cuales se aprovisiona de bienes y servicios (alimentación, transporte, tecnología, construcción, mobiliario, etc.). Por este motivo se hace necesario un enfoque que permita la cohesión de diferentes posiciones que recojan a ser posible la mayor parte de las necesidades y prioridades de los diferentes agentes sociales y los sectores económicos. En este sentido cobra importancia la implementación de modelos de participación ciudadana como paso fundamental hacia una gestión sostenible.

Se pone de manifiesto por tanto, la necesidad de poner en práctica modelos de desarrollo sostenible, que hagan compatible el desarrollo económico con la conservación del medio natural y el incremento de la igualdad y de la justicia social. En este sentido, la sostenibilidad no es una posible opción asociada a la actividad turística, sino que es la única forma de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de hoy y del futuro sin exceder la capacidad de carga de nuestro entorno.

 

Responsabilidad Social en el Turismo

Fuente: http://www.ecodes.org

Autor: Daniel Villagrán
Responsable de comunicación de Ismalar Rutas, responsable de formación de Quidamtur y vocal de nuevas tecnologías de AFIP.

El consumidor ha tomado el poder y ha decidido que el consumo forma parte de sus elecciones vitales. Hoy día estamos más formados y somos más conscientes. Nos hemos dado cuenta de que el acto de comprar un determinado producto u otro es determinante en la mejora social de los lugares de los que provienen las mercancías. Ideologías como la Ecología inciden en la responsabilidad del individuo en los problemas globales y de cómo la acción individual afecta al mundo global. Nos hallamos ante un mundo global en el que lo individual adquiere una enorme dimensión.

Esta nueva situación obliga a la empresa de servicios, a tomar posición y a establecer estrategias relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa. Es éste un término basado en la concepción de la empresa como agente social que debe  tomar en cuenta la acción de la empresa en su actividad cotidiana, y las repercusiones de ésta para con el medio y la sociedad en la que se inscribe. No es por tanto únicamente una acción social puntual apoyando proyectos sociales (aunque esto ayuda) sino también y principalmente el control de cómo la propia acción diaria afecta al entorno donde se realiza. No es tanto, en el caso de un servicio turístico, el apoyar económicamente proyectos de cooperación en la otra punta del mundo, cómo apoyar a la población local mediante la contratación justa de fuerza de trabajo o la compra de las mercancías en el mercado más cercano.

La empresa ya no es una entidad cuyo único objetivo es la búsqueda de beneficios sino que éstos deben de partir de una acción aceptable éticamente por el consumidor.

En el turismo además la experiencia es inherente al propio producto. Se consumen experiencias proporcionadas por empresas de servicios. Si estos servicios se insertan al máximo en la comunidad de acogida mediante estrategias de responsabilidad social corporativa se incide directamente en una mejor y más autentica experiencia.

Hoy día muchas asociaciones de cooperación al desarrollo, tales cómo las que conforman el foro de turismo sostenible, encuentran en el turismo un enorme potencial en el campo de estrategias de desarrollo ya que les permite un aporte económico endógeno a sus proyectos al mismo tiempo que inciden en estrategias interculturales de sensibilización.

Sin embargo, estas asociaciones no pueden organizar viajes en un mercado tan reglado como el turístico por lo que deben buscar estrategias de cooperación con empresas privadas que “profesionalicen” el producto. Ejemplos como SETEM-Taranna viatges o AFIP/ Viatgers del Mon-Ismalar son muy interesantes en cuanto a cooperación entre sociedad civil y empresa privada.

¿Es rentable ser sostenible?

En el campo del turismo hay un grupo de clientes que están haciendo, poco a poco, cambiar los valores del mercado. Frente a los años 80 donde primaba un materialismo activo y una identidad de grupo, hoy en día el cliente busca un desarrollo personal primando el individualismo en sus actos dentro de una idea ética global.

Años 80 Proceso de cambio Actualmente

Relajamiento Personal
 

Bajo nivel intelectual

Placer

Exportación de la propia cultura

Explotación

 

>individualización>


Regeneración personal
 

Crecimiento intelectual

Experiencia

Importar la cultura de otros

Apreciación

Fuente: Exposición de Ventaglio, miembro de Tour Operators’ Initiative
– I Jornadas internacionales de Turismo Sostenible de Zaragoza-

Este público objetivo, que arranca siendo tendencia, es denominado LOHAS, Lifestyles of Health and Sustainability…

En él se une unos modos de vida caracterizados por una orientación holística en los que se interconectan no sólo culturas globales, medioambientales y sistemas políticos sino también conexiones entre mente, cuerpo y espíritu.

Entre sus líneas de interés principales entran la vida sana, las medicinas alternativas, el desarrollo personal y la economía sostenible.

Este tipo de cliente está ahí, es accesible y entra dentro de una estructura socioeconómica media-alta. Simplemente hay que saber llegar hasta él y satisfacer sus necesidades. Y creemos que esto se hace mediante estrategias de información clara, sin concesiones al engaño y tratando de utilizar un alto nivel de trasparencia en la gestión mediante estrategias 2.0

Y sin embargo….

No obstante, encontramos un problema en la definición del termino Responsabilidad Social, ya que es un concepto tan abierto, que es complicado realmente comprobar que, efectivamente, aquella acción que se realiza es responsable socialmente o no, además de la dificultad añadida de contemplar la acción de la empresa desde sus diferentes focos (cultural, medioambiental, social y económico).

Ocurre que aquellas empresas con mayor capacidad financiera por cuestiones de tamaño son las que han conseguido antes “certificarse” o “trabajar” en el campo de la RSE y es fantástico que así lo hagan. Sin embargo, en nuestra concepción de la RSE , cobra especial importancia la PYME y la Micropyme. De hecho creemos que es una línea muy interesante de diferenciación ya que son éstas las que, sobre todo a causa de su tamaño, están más cerca de la sociedad para la que trabajan y pueden, por tanto, controlar de una manera más real su cadena de suministros, ofreciéndose como nodos implicados en una red compleja como es un destino turístico.

Y sin embargo, aunque estén actuando bajo criterios sostenibles desde el principio de su actividad, aún no han encontrado la vía para vender sus productos desde esta perspectiva y, mucho menos, lanzar políticas activas que los encaucen por esta línea de trabajo, haciendo difícil su diferenciación.

Las razones son variadas: desde problemas financieros para hacer frente a costosos planes promocionales o de sellos de calidad, hasta falta de interés por una forma de trabajar que, parece ser, no da beneficios en el corto plazo.

Por esta razón consideramos que es imprescindible la continuación de un debate abierto entre tod@s donde podamos converger para objetivizar la RSE en el campo del turismo, apoyando así a las pequeñas empresas turísticas que quieran diferenciarse objetivamente dentro del campo de la responsabilidad social y formando redes de empresas (stakeholders) interesadas en la búsqueda de líneas de acción conjuntas en esta materia (productos turísticos). Igualmente pensamos que la creación de redes en turismo en las que las distintas PYMES de aspecto local unan sus esfuerzos para crear estructuras de comercialización y promoción enfocadas en esta línea es una de las principales estrategias dentro de mercados turísticos sostenibles.

Consideramos por tanto que lo primero debe ser decidir cuales son los puntos concretos que hay que cumplir a partir de un chequeo continuo de la actividad de la empresa que permita a ésta decir en que grado (y tipo) de responsabilidad está creando así una competencia en sostenibilidad que permita la mejora continua de los servicios en este campo.

¿Sellos de Calidad?

La gran empresa puede certificarse fácilmente buscando para ello financiación a partir de sus recursos propios y sabiendo que le va a reportar beneficios a largo plazo tanto en gestión como en imagen. De hecho, certifica todo lo imaginable, llegando a controlar cada uno de sus procesos como entes separados.

En ciertos casos hasta tal punto llega el asunto que hoy día algunas empresas pueden certificar un 5% de su producción como socialmente responsable y ponerse el sello de serlo creando campañas de promoción en los que informan sobre una sostenibilidad irreal, pues si bien por un lado están creando proyectos o campañas de sensibilización, por otro no están apoyando una economía realmente justa ya que su economía de escala no les permite la realización de políticas realmente justas de compra de suministros (1).

Es la PYME y la micropyme la que está inserta en la sociedad, la que trabaja en red con el conjunto de ciudadanos que conforman un destino turístico y ésta es la clave del desarrollo del turismo responsable. Sin embargo, le faltan recursos y acceso a los complejísimos sistemas de calidad que se aplican hoy día y que les permiten diferenciarse en este campo.

En el Norte del mundo, en muchos casos, el sello de calidad se ha convertido en una forma subvencionada de conseguir un distintivo para la diferenciación… Y las administraciones públicas asumen, en muchos casos, el coste para el distintivo de la PYME. Pero en el Sur del mundo esto no es posible… Creemos que debemos buscar otro método que permita tanto a las empresas del sur como a las empresas del norte saber cuales son las líneas maestras de trabajo para poder diferenciarse en este campo. Y creemos que estas líneas maestras deben ser las mismas tanto para unas como para las otras (2).

En Andalucía-Marruecos (3) tenemos un campo enorme de trabajo para encontrar estas líneas maestras ya que la cercanía tanto geográfica como cultural permite un trabajo de campo en el que buscar efectivamente estos puntos clave que valgan a los dos lados del estrecho. Y si valen para estos dos lugares creemos que pueden valer para el resto del globo.

Ante la necesidad de objetivizar estos criterios a través de indicadores medibles y lo más universales posibles, que nos permitan discriminar los servicios y los destinos turísticos en función de su responsabilidad, desde Ismalar se ha iniciado una interesante línea de Investigación y Desarrollo en colaboración con la Universidad de Málaga. Dada la complejidad del mismo y el volumen de trabajo y de medios necesarios para llevarlo a buen fin ha nacido Quidamtur.

Quidamtur, a partir de un proyecto de I+D junto a la Universidad de Málaga, presenta una serie de parámetros, no cerrados y en continúa evaluación, que permiten la medición de la pequeña y mediana empresa en cuestión de sostenibilidad promoviendo así una política de mejora de los servicios. Estos parámetros permitirían la creación de centrales de reserva estrictamente ligadas al Turismo Responsable haciendo competir a los servicios turísticos por una mejor posición en RSE.

Éstos podrán ser objetivamente evaluados en su modo de actuar y sabrán, al mismo tiempo, cuales son los puntos clave en los que ir mejorando para poder ir entrando, no ya en la RSE por sí, sino en un mercado que le está demandando este tipo de mejoras.

Este sistema de parámetros, consensuados con los amigos de Kate-Stuttgart en Alemania y corroborados por la Universidad de Málaga, se plantea como el inicio de un debate en el que puedan entrar todos los actores interesados.

Son la base de un sistema de medición del servicio turístico basado en una triple opinión: la de los evaluadores, la de los propietarios de los servicios turísticos y la de los clientes que van consumiendo estos productos tratando que todo el proceso de evaluación sea lo menos costoso posible para la micropyme y procurando que sea el propio mercado, mediante el pago de comisiones, quien costee esta evaluación en responsabilidad.

Creemos que éste es un camino que no hemos hecho más que empezar y para el que queremos contar con todos los actores implicados en él por lo que este artículo se convierte en una carta abierta para que aquellas entidades interesadas en este trabajo muestren su deseo de participar en el mismo.

(1) – Muy interesante en este sentido son los trabajos de Xavier Montagut y Esther Vivas, de la Red de Consumo Solidario, que fueron entrevistados hace poco, pincha aquí para ver la entrevista. Igualmente, y en relación al sello de turismo solidario, hay un debate en el que uno de los artículos de referencia es de Jordi Gascón (ver artículo). En este sentido nosotros consideramos que, aunque es verdad que un sello de calidad puede traer estas contradicciones, por otro lado es imprescindible buscar métodos para que éstas puedan superarse sin negar la capacidad de mostrar al cliente que un producto turístico es responsable o no.

(2) – A pesar de lo que se pueda pensar pensamos que es posible una medición en sostenibilidad global que entienda primero cual es el papel de la gestión del destino para contextualizar al servicio. Por ejemplo no podremos dar la misma importancia a la recogida selectiva de basuras si se hace en un lugar donde hay todo un sistema de recogida que si no lo hay.

(3) – La Reserva Intercontinental de la Biosfera es una zona entre el norte y el sur con un alto potencial turístico y que podría valer como un destino compartido entre el norte y el sur y ejemplo de sostenibilidad turística. En este sentido estamos, desde Ismalar/Quidamtur trabajando para que así sea.

[MÁS INFORMACIÓN SOBRE Ismalar Rutas/Quidamtur ]

El desarrollo de políticas empresariales de responsabilidad social corporativa en el campo del turismo es una respuesta por parte de los proveedores de servicios turísticos a un mercado responsable y, desde Ismalar, Agencia de Viajes especializada en este campo, lo entendemos como un producto turístico que respeta el medio ambiente y la cultura donde se asienta así como cuida de la equidad social proporcionando al mismo tiempo una calidad en el servicio y es gestionado desde el ámbito local.

La posición de Ismalar, tour-operadora especializada en este campo, le ha permitido en estos años adquirir una experiencia creando productos de turismo responsable que ahora queremos compartir con nuestros proveedores y competidores en un campo tan interesante como la Responsabilidad Social Corporativa.

Esta es la razón por la que nace Quidamtur , empresa consultora especializada en el sector y que trata de dar una visión más amplia al sector turístico y dar servicios tanto a la administración cómo al sector privado en cuanto a comercialización y desarrollo de este nuevo concepto.

Daniel Villagrán es responsable de comunicación de Ismalar Rutas, así como responsable de formación de Quidamtur. Igualmente es vocal de nuevas tecnologías de AFIP.


Turismo responsable: una opción de futuro

Fuente: http://www.ecodes.org

Autor: Almudena García Álvarez

El turismo es ya una de las mayores industrias del mundo, y por tanto un poderoso elemento de desarrollo e interrelación entre los pueblos. No obstante, si bien el turismo puede convertirse en una actividad capaz de impulsar la conservación ambiental, la cohesión social y económica y el enriquecimiento cultural, también puede convertirse en un factor de destrucción de identidades y territorios. En palabras de R. Fox, “El turismo es como el fuego, puede ayudarnos a cocinar nuestros alimentos pero también puede quemar nuestra propia casa”.

Por otra parte, ocurre también que la actividad turística se basa en la utilización de unos recursos sociales, culturales y ambientales singulares, por lo que su conservación es esencial para la supervivencia de la propia actividad. Es precisamente en el caso del turismo donde el concepto “sostenible” entendido como “perdurable en el tiempo” se llena de significado, pues la relación entre conservación de recursos y viabilidad de la actividad económica es, en buena parte de los casos, directa.

Partiendo de esta premisa, entendemos que el comportamiento responsable de la industria turística no apela únicamente a condicionantes éticos, sino que sin su aplicación se puede acabar con la base misma de la actividad. Así , la adecuada conservación y valorización de recursos constituye un factor clave para la competitividad futura de los diferentes destinos y productos turísticos.

Por la propia naturaleza de la actividad, a nivel conceptual, el turismo no tendría que agotar los recursos ni degradarlos, no estamos hablando de una actividad de tipo extractivo o de transformación. No obstante, son incontables los ejemplos de áreas turísticas absolutamente degradadas y “agotadas” en cuanto a su valor turístico. Así pues, si bien es cierto que el turismo mal gestionado puede poner en riesgo los valores naturales, culturales y socio-económicos de un destino, es también cierto que, desarrollado de forma racional, no tiene por qué dañarlos, y además puede contribuir a la promoción y conservación de las potencialidades endógenas y resultar muy enriquecedor para visitante y visitado.

Puede ser precisamente la actividad turística la que conlleve la puesta en valor de un determinado recurso, pues al generar interés se le dé una protección que antes no tenía. En otros casos, gracias al turismo se evitan prácticas agresivas con el entorno, precisamente porque éste constituye el foco de atención y esencia de la actividad turística, que resulta más rentable que las anteriores prácticas. De esta forma, la población obtiene, de un lado, mejores rentas, y de otro, la posibilidad de disfrutar de sus recursos conservados.

Para que esto último ocurra, es necesario abordar la actividad turística desde la correcta planificación y ordenación, respetando en todo caso las premisas de la sostenibilidad:

•  Deben respetarse las capacidades de carga de los espacios para la adecuada conservación de los recursos y evitar masificaciones que degeneren en la pérdida de interés.

•  Las comunidades locales deben verse beneficiadas por la actividad turística, mediante una adecuada planificación de las inversiones, estrategias participativas y acceso a los recursos turísticos.

•  Debe protegerse la idiosincrasia local, garantizando la pervivencia de las culturas locales, que forman parte del atractivo turístico y cuya conservación es básica para el bienestar social.

El turismo aumenta el impacto sobre el medio ambiente natural, tanto por el consumo de recursos naturales y de espacio (agua, tierra y paisaje, mar…) como por el aumento de desechos generados. A la vez, el turismo depende de un ambiente saludable y de la preservación de la riqueza ecológica, por lo que resulta imprescindible alcanzar un equilibrio perdurable entre la actividad turística y el uso del territorio y los recursos. Además, un excesivo número de visitantes no sólo degrada el recurso, sino que también afecta a la capacidad de disfrute del turista, que se encuentra con espacios abarrotados e incluso inutilizables por la masificación existente. Se hace pues necesaria una planificación turística que prevea, por un lado, la capacidad de acogida del espacio turístico para no superarla, y por otra, la creación de infraestructuras suficientes para garantizar una adecuada conservación ambiental (vertederos acondicionados, depuradoras, etc.). Asimismo deben crearse las figuras adecuadas de protección sobre el medio natural para garantizar su preservación, controlar el flujo de visitantes y contar con planes específicos de gestión y conservación que aseguren su continuidad.

En cuanto a la dimensión económica, podemos afirmar que en muchos casos los esfuerzos de los destinos se han centrado en aumentar las llegadas de turistas, con la idea no siempre cierta de que un aumento en este número lleva asociado en todo caso un aumento en los beneficios económicos. Sin embargo, en contadas ocasiones se analiza el esquema de distribución de estos ingresos entre la población local, en relación a la mejora de su calidad de vida. Es precisamente esta repercusión de los ingresos en la población, a partir del aumento de los niveles educativos y sanitarios de los residentes, así como la inversión en la conservación del patrimonio natural y cultural, lo que constituye una de las bases de la sostenibilidad de la actividad turística.

Para entender el porqué de esta afirmación, es necesario examinar lo que el turista busca en un destino. En general, se tiende a buscar un lugar de bonitos paisajes, playas conservadas, riqueza natural y recursos culturales atractivos. Asimismo, constituye también un requisito básico la seguridad y la estabilidad social. Ahora bien, si los ingresos generados por la actividad turística no se orientan a la conservación de los recursos ni a la mejora de la calidad de vida de la población, conseguiremos la degradación del entorno y una población insatisfecha con la actividad turística, lo que supone un clima poco acogedor para el visitante a causa del rechazo social, y un aumento de la conflictividad y pobreza por una injusta distribución de los beneficios. En definitiva, estaremos acabando con la base misma de la actividad turística.

Por su parte, la dimensión cultural de un destino constituye su propia identidad, el recuerdo histórico de la comunidad, así como la expresión de su sentir artístico, ético y religioso. El turismo ofrece oportunidades de intercambio cultural y experiencias, por lo que debería ser una herramienta positiva para la conservación y el desarrollo: el patrimonio es un atractivo turístico, y, gracias al turismo, debe aportar beneficios a la comunidad anfitriona. No obstante, igual que en el caso de los recursos naturales, estos recursos tienen también una capacidad de acogida limitada. Nos referimos tanto a la capacidad de acogida espacial (por encima de cierto número de visitantes el recurso se puede ver negativamente afectado), como la económica (para evitar desequilibrios con otros sectores de la economía), la social (los residentes ven el excesivo número de turistas y se sienten “invadidos”) y la cultural (la cultura local pierde identidad y se mercantilizan las tradiciones). Así pues, las estrategias de sostenibilidad son básicas para establecer un aprovechamiento racional de estos recursos no renovables, a partir de la adecuada planificación, conservación y limitación de visitantes.

Además de las razones de pura pervivencia de la actividad turística, existen otras a favor del turismo responsable, más directas y cortoplacistas. Sencillamente, el producto que se ofrece al turista puede ser más interesante. Sin basarnos en la ideología conservacionista que el turista pudiera o no tener, es probable que sean preferidos los destinos poco masificados, con identidad cultural propia, y con un entorno adecuadamente conservado. En resumen, un producto diferente, basado en la autenticidad y el respeto, asociado a una fuerte implicación y conocimiento del destino visitado: La sostenibilidad en sí misma como producto turístico.

La industria turística comienza a adaptarse a esta realidad, y prosperan las alianzas responsables y códigos éticos entre las empresas y gestores de los destinos, lo que constituye una baza fundamental en el compromiso por la sostenibilidad. Por su parte, las certificaciones responsables juegan igualmente un papel importante en la consolidación del desarrollo sostenible del turismo, ya que actúan, por una parte, como herramienta de ayuda al destino para controlar la sostenibilidad de sus actuaciones; y por otra, como elemento de garantía de cara al turista que demanda un producto turístico sostenible, de calidad y auténtico.

El Instituto de Turismo Responsable (ITR) surgió precisamente con el objetivo de llevar a la práctica los principios adoptados en la Carta Mundial de Turismo Sostenible, suscrita en la Isla de Lanzarote en el año 1995. Como herramienta creó el Sistema de Turismo Responsable y el modelo de certificación “Biosphere”, de tal manera que aquellas entidades públicas y privadas que deseen optar por la sostenibilidad puedan contar con un modelo práctico de aplicación y la posibilidad de obtener la certificación del ITR como garantía de cumplimiento y reconocimiento ante el mercado. En concreto, las certificaciones “Biosphere” son aplicables tanto a destinos turísticos como a rutas y establecimientos, tales como hoteles, casas rurales, restaurantes, centros de turismo, etc.

Por todo lo expuesto, desde el ITR consideramos que sólo siguiendo una estrategia de desarrollo sostenible en el turismo y no de simple crecimiento podemos conservar el atractivo de los recursos naturales y culturales, así como la estabilidad socio-económica de los destinos; manteniendo con ello la calidad de la experiencia turística y el bienestar de las regiones receptoras. Los desarrollos insensatos, desordenados e irrespetuosos, basados en la fiebre especulativa, en la destrucción del entorno y de las culturas están, sencillamente, abocados al fracaso, tarde o temprano.